

Sabani quedó huérfana cuando apenas era una bebé, por lo que no comparte la experiencia traumática de Yobaín, quien si presenció morir a sus padres en un terrible accidente. Desde pequeña vivió en el orfanato de Haboox e hizo una profunda amistad con Yobaín y Senkos. Al paso de los años, los tres se convirtieron en grandes guerreros. Sabani y Yobaín se integraron al equipo holkan del Quetzal Blanco, a cargo de la comandante Sakuk. Sabani es una acróbata, capaz de hacer magistrales movimientos con su ligero cuerpo. Es capaz de derribar a oponentes mucho más fuertes que ella.